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Cáncer y acceso desigual: el debate por los medicamentos en el sistema de salud argentino

  • cancerladob
  • 15 jul 2025
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 28 jul 2025

La falta de acceso a medicamentos oncológicos de alto costo refleja las grietas del sistema sanitario argentino. Mientras el Ministerio de Salud asegura que la cobertura está garantizada, médicos y pacientes advierten que la realidad es mucho más compleja.

 

En Argentina, el tratamiento del cáncer no solo enfrenta al paciente con la enfermedad, sino también con los límites del sistema de salud. Obras sociales que no responden, hospitales públicos con presupuestos ajustados y medicamentos imposibles de costear se combinan para dibujar un escenario desigual, donde no todos acceden a las terapias más eficaces.

El alto costo de las drogas de última generación

Los medicamentos oncológicos, especialmente los de última generación como inmunoterapias, terapias dirigidas y drogas biológicas, suelen tener costos muy elevados. En contextos de alta inflación y devaluación, como el actual, esos costos se disparan aún más. Para quienes tienen obra social o cobertura privada, el proceso para obtenerlos suele incluir demoras, autorizaciones múltiples, rechazos y, en muchos casos, trámites judiciales. Para quienes dependen exclusivamente del sistema público, las barreras son aún más altas.

El impacto en la vida de los pacientes

El retraso en la entrega de medicamentos no es solo un problema médico, se convierte en una carga emocional, económica y logística para los pacientes y sus familias. Muchas veces, los familiares deben dejar de trabajar para acompañar el tratamiento, cubrir gastos de traslados, asumir compras de medicamentos de forma particular o incluso recurrir a campañas solidarias para financiar terapias.

La situación se agrava en hogares con menores ingresos o en pacientes que han perdido su cobertura médica. En estos casos, interrumpir o suspender el tratamiento por falta de acceso al medicamento puede tener consecuencias irreversibles para la salud del paciente.

La Dra. Fernanda Petrucci, parte de la Unidad Cardiológica de Mar del Plata ofrece un testimonio que pone en evidencia esa tensión, “Me pasa con la gente grande que no pueden acceder a los medicamentos, no se les cubre cómo se debería y yo no tengo muestras para darles entonces les tengo que decir que no lo tome, porque yo no tengo como dartelo vos no tienes como comprarlo pero bueno es un medicamento que el paciente sabe que necesita así que es un tema complejo”.


Entre la versión oficial y las denuncias médicas

En redes sociales como X (ex Twitter), la discusión está más activa que nunca. Por un lado, voces cercanas al oficialismo aseguran que el sistema de salud está funcionando y que las herramientas existen. El Dr. Mario Lugones, presidente de la red de hospitales públicos SAMIC, afirmó, “La cobertura está garantizada por el Ministerio de Salud. Las compras de medicamentos específicos dependen de cada hospital. Hay que mejorar procesos administrativos, pero la respuesta está”.


Desde el Ministerio de Salud de la Nación, también se insiste en que los pacientes sin cobertura pueden solicitar los medicamentos directamente en los hospitales donde se atienden, siempre que estén registrados en los programas nacionales. Sin embargo, no siempre esta vía funciona con la eficiencia necesaria.

En la vereda opuesta, los profesionales de la salud alertan sobre una crisis más profunda. El Dr. Jorge Yabkowski, secretario de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (FESPROSA), denunció recientemente que, “El 20% de los pacientes que perdieron su cobertura gratuita suspendieron su medicación. Es un dato gravísimo, porque habla de personas que interrumpen tratamientos oncológicos por falta de recursos”.

A este panorama se suma el recorte de funciones del Instituto Nacional del Cáncer, el Gobierno Nacional dispuso el cierre operativo del Instituto Nacional del Cáncer (INC), un organismo clave en la política sanitaria del país. El INC coordinaba estrategias nacionales para la prevención, diagnóstico, tratamiento y provisión de medicamentos para pacientes oncológicos, especialmente aquellos sin cobertura médica. No solo se perdió un órgano técnico esencial, sino también un respaldo concreto para quienes más lo necesitan.que hasta hace poco era un pilar en la compra y distribución de medicamentos de alto costo, en la capacitación médica y en la articulación de estrategias de tratamiento en todo el país. Su debilitamiento representa un retroceso en el abordaje integral del cáncer a nivel nacional.

En este entramado de declaraciones, procesos administrativos y disputas presupuestarias, los pacientes oncológicos quedan en una zona gris. Muchos recurren a amparos judiciales, campañas solidarias o endeudamiento para poder continuar con su tratamiento.


Una urgencia que no admite demoras

El acceso a medicamentos oncológicos en Argentina está en el centro de una disputa política, económica y sanitaria. Las respuestas formales existen, pero no siempre llegan. Mientras tanto, el cáncer avanza. Y con él, crece la urgencia de construir un sistema que, más allá de la cobertura, garantice equidad real en el tratamiento. La lucha contra el cáncer no puede depender de la capacidad de gestionar un trámite o de conseguir ayuda económica externa. Es urgente garantizar el acceso oportuno y equitativo a los tratamientos oncológicos, porque detrás de cada demora hay una persona, una familia, y una vida en riesgo. 

 

 
 
 

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