Crisis Oncológica: La Provincia Asume el Costo ante la Reducción Nacional
En la provincia, el sistema administrativo para la entrega de medicamentos oncológicos se mantiene, pero enfrenta un grave desafío debido a la drástica disminución en la provisión por parte del Banco Nacional de Drogas Oncológicas. Esta reducción se manifiesta en menos entregas y compras nacionales, impactando directamente el envío subsidiario a las provincias. Como resultado, la provincia se ha visto forzada a incrementar significativamente la partida de su propio presupuesto para cubrir las necesidades mensuales de los tratamientos oncológicos.
Actualmente, el padrón provincial atiende a un promedio de 345 pacientes entre adultos y niños, un número que fluctúa diariamente debido a las constantes admisiones. La ayuda de la Nación se recibe en especie (medicamentos) a través del sistema SISA, que permite un envío nominalizado por paciente.
Los servicios de oncología en la provincia funcionan en los hospitales del Milagro, Materno Infantil y San Bernardo en la capital, y en el interior en los hospitales de Güemes, Tartagal y Orán, garantizando una cobertura provincial.
Es crucial entender que, para los pacientes oncológicos, las demoras no son una opción. Los tratamientos deben cumplirse con estricta periodicidad. Para aquellos en etapa final de vida, donde las opciones de tratamiento especializado se agotan, la respuesta a menudo proviene de hospitales cercanos a sus domicilios, cubriendo necesidades paliativas.
El programa oncológico provincial maneja una cuota mensual aproximada de 410 millones de pesos. A pesar de este monto, el presupuesto se ve constantemente presionado por nuevas admisiones y la autorización de tratamientos novedosos. La provincia destaca por cubrir, como estado, tratamientos internacionales de alto costo y líneas avanzadas que no suelen estar contempladas por muchas obras sociales, incluyendo PAMI, asegurando así el acceso a terapias innovadoras y científicamente validadas para sus pacientes. Este compromiso provincial es fundamental ante la reducción de apoyo nacional, poniendo en evidencia la necesidad urgente de una solución sostenible para garantizar la continuidad del acceso a medicamentos esenciales.